La Verification of Payee (VoP) comprueba que el nombre de un pago coincide con el titular de la cuenta detrás del IBAN antes de que el dinero se mueva. Bajo el Reglamento de Pagos Instantáneos de la UE es obligatoria para las transferencias en euros, pero la integración en sí no tiene por qué ser compleja. Con RoxPay se reduce a un puñado de pasos.
1. Consigue credenciales sandbox
Empieza solicitando claves API sandbox. El sandbox refleja el comportamiento de producción con datos de prueba, para que construyas y verifiques tu flujo sin tocar cuentas reales ni clientes verdaderos.
2. Llama al endpoint de verificación
Envía el nombre del beneficiario y el IBAN a un solo endpoint. RoxPay enruta la comprobación al esquema y banco correctos, normaliza la respuesta y devuelve un resultado claro — no gestionas tú las conexiones bancarias individuales.
Un endpoint, cobertura completa
En lugar de integrar cada banco o esquema por separado, llamas a un solo endpoint de RoxPay y obtienes resultados normalizados sobre las cuentas alcanzables en SEPA.
3. Gestiona los cuatro resultados
- Coincidencia: el nombre y el titular concuerdan — deja que el pago continúe.
- Coincidencia parcial: casi exacta (p. ej. abreviatura) — muestra el nombre sugerido y deja que el pagador confirme.
- Sin coincidencia: los nombres difieren — avisa al pagador antes de que continúe.
- Verificación no posible: el banco no pudo responder — explícalo y deja decidir al pagador.
4. Diseña la experiencia del pagador
La llamada técnica es solo la mitad del trabajo. Mapea cada resultado en una UI clara y no alarmante para que los pagadores entiendan qué hacer. Una coincidencia parcial debería sugerir el nombre verificado; una sin coincidencia debería avisar sin bloquear de plano los pagos legítimos.
5. Ponte en producción
Una vez que tu flujo gestiona todos los resultados y has hecho pruebas de carga frente a picos realistas, cambia las claves sandbox por las de producción. La monitorización y el logging de RoxPay te ayudan a vigilar la integración en los días posteriores a la puesta en producción.